martes, 17 de abril de 2012

EL HALLAZGO
Genaro y Fermn se conocan desde los a.os escolare s y, ahora, ya
cuarentones, tenan el h€bito de juntar se lo s s€bados de tarde e n la modesta 
cafeter a Horizonte, que quedaba fre nte al parque.
Hablaba n de recuerdos de infancia, de viejas pelcula s reci.n repuesta s, de 
libros que lean e intercamb iaba n, y a veces de temas que consideraban
exist encia les, por ejemp lo e l su icidio.

—Yo creo que nunca me suic idar a —dijo Genaro tras desperezarse co n
ganas—. .Para qu.? .l final llega sin que uno lo convoque, .no te parece?
—Yo, en cambio —dijo Fermn—, no me atrevera a descartar lo ta n
radicalmente.

—Pero .con qu. mot ivo? .Angust ia? .Miseria econ.mica ? .Enfermedad?
.Desenga.o amoroso?
—Nada de eso. Si e n alguna tard e neblinosa, s in estruendo y sin €ngelus,
tomara esa decisi.n, sera simpleme nte por curio sidad. Para saber qu. ha y
despu.s. Puede que sea fascinante.
—Si e s que hay algo.
—Mir€, por las dudas te aviso. Si alguna vez decidiera forzar el fin, y como
resultado hallara a lgo, simpleme nte algo, la se.al sera que, aunque no fuese
oto.o, empezaran a caer las hojas secas.
—.Y eso?
—Lo so...
—Menos mal. Pe ns. que se te hab a a flojado alg.n tornillo.
Esa conversaci.n tu vo lugar e l .lt imo s€bado de noviembre. El primer s€bado
del s iguiente febrero, Genaro y Ferm n concurr ieron como s iempre a la ca fetera 
Hor izonte.
Mantuvieron un lar go s ilencio. Pareca que ya haban agotado todos los temas 
disponibles.
Fermn termin. su c af. y estuvo un buen rato masticando el aire.
De pronto se levant., le dedic. a Genaro una mirada de a fecto y d ijo :
.Chau ..

Genaro lo vio a lejarse hacia el bosque de pinos. Luego lo perd i. de vista.
Media hora despu.s, el d isp aro son. rotundo y sin ecos. Tras e l primer 
sobresalto y s in haberse repuesto a.n de la sorpresa, Genaro advirtió que, en pleno
verano, una bandada de hoja s secas empezaba a caer sobre su mesa.

Reseña Crítica.

El hallazgo en un cuento bastante intersante. Cuenta la historia de dos amigos que al reunise como es de costumbre en el café Horizonte, exponen su opinion acerca del suicidio, y cómo uno de ellos intenta resolver el misterio qué hay después de la muerte.
El autor utiliza los elementos estructurales en su orden habitual, exponiendo como primer punto la gran amistad de  Fermi y Genaro. Como segundo punto el cuestionamiento de Fermin sobre ¿qué hay después de la muerte? y la manera de resolverlo por medio del suicidio. Y como tercer punto, la desición que toma Fermin de ir mas allá de la vida.
La obra entabla un cuestionamiento y deja al lector saber claramente el final de la historia pero sin ser tan literal.

Lorena Bernal Tapia
Grupo: 12

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